1. Introducción
La entrevista de trabajo es un punto culminante en el proceso
de búsqueda de empleo. El objetivo de la misma es obtener un
puesto de trabajo, por lo que deberás saber "vender" tu candidatura
a la empresa demostrando que tus aptitudes, conocimiento, habilidades
y experiencia son las idóneas para ocupar la vacante.
El contexto de la entrevista es claramente diferente cuando
ésta se produce tras una contestación a un anuncio, o tras el
envío de una candidatura. En el primer caso, el contexto en
el que se desarrolla la entrevista está marcado por la competencia,
y en ella deberás demostrar al seleccionador no sólo que encajas
perfectamente con las necesidades de la empresa, sino que lo
haces mejor que los otros candidatos.
Por otro lado, cuando la entrevista se convoca tras una candidatura
espontánea, la relación es mucho más igualitaria, marcada por
un intercambio de información, ya que si el entrevistador ha
fijado una cita se debe a que le ha llamado la atención la calidad
de tu candidatura.
2. El desarrollo
Independientemente del tipo de entrevista utilizado, el entrevistador
te evaluará en una serie de áreas determinadas, incidiendo más
en unas u otras en función de la actividad y el puesto para
el que requieren una nueva persona.
Repasar: Antes de acudir a la entrevista será interesante que
hayas repasado los datos y detalles que figuran en tu currículum,
con el fin de poder responder con soltura a las cuestiones que
te vayan planteando durante la entrevista.
Primera evaluación: El desarrollo de la misma incluirá seguramente
una primera evaluación de tus conocimientos, comprobando tu
itinerario académico, el porqué de tu elección, así como tu
grado de satisfacción alcanzado y tus proyectos de estudio futuros,
si los hubiera.
Trayectoria profesional: Seguidamente se abordarán las cuestiones
relacionadas con tu trayectoria profesional hasta el momento,
las prácticas que hayas podido realizar, los contratos que hayas
podido tener, las funciones que has desempeñado, etc. Trata
de hablar sobre resultados específicos en lugar de limitarte
a describir tus experiencias laborales.
Motivación: Además, durante la entrevista el/los interlocutor/es
de la empresa tratarán de pronosticar tu rendimiento potencial
en la misma, valorando tu grado de motivación. En ocasiones,
una buena motivación puede subsanar deficiencias de formación
o de experiencia.
Autoevaluación: Por último, para cerrar la entrevista, seguramente
te pidan realizar una autoevaluación, para que reflexiones sobre
tus puntos fuertes y débiles, con la intención de establecer
tu grado de conocimiento y satisfacción personal, tu sinceridad,
nivel de seguridad y de confianza en ti mismo.
3. Cómo prepararla
Es importante que acudas a la entrevista con las ideas claras
sobre tus objetivos profesionales, de forma que sepas explicar
los fundamentos de tu elección, por qué has escogido solicitar
un puesto en esa empresa y no en otra, por qué quieres desarrollar
tu carrera en una pyme o en una gran empresa, o por ejemplo,
por qué habiéndote formado como abogado, quieres dedicarte a
la empresa y no al ejercicio libre de la profesión.
Las empresas valorarán mucho el hecho de que vayas informado
sobre sus actividades, sus directivos, sus productos y marcas,
sus competidores o sus clientes, algo que podrás preparar recopilando
información en prensa, en Internet o solicitando información
directamente a la propia empresa.
4. Las preguntas más habituales
Te indicamos a continuación algunas de las preguntas más habituales
en los procesos de selección de las empresas. Un amplio número
de ellas son abiertas, en cuyo caso tendrás que contestar de
manera ordenada y precisa, pensando siempre en resaltar las
cualidades que mejor corresponden al puesto de trabajo ofrecido.
¿Cómo supo de nosotros? ¿Qué sabe de nuestra empresa y qué aspectos
le gustaría conocer en mayor profundidad? ¿Por qué quiere trabajar
con nosotros? ¿Qué espera de este puesto de trabajo? ¿Por qué
ha elegido este sector de actividad para desarrollar su carrera
profesional? ¿Qué cree que podemos aportarle profesionalmente?
¿Qué puede aportarnos a nosotros? ¿Qué salario quiere percibir?
¿Estaría dispuesto a viajar o a trasladarse a otro lugar? ¿Cuáles
son sus objetivos profesionales a medio/largo plazo? ¿Prefiere
trabajar en equipo o individualmente? ¿Por qué? ¿Qué es para
usted lo más importante de un empleo? Hábleme de su carrera
¿Piensa continuar estudiando? ¿Cómo se defiende en inglés/francés?
¿Cuáles son sus puntos fuertes y sus puntos débiles? ¿Cuál es
su mejor cualidad y su peor defecto? ¿Cuáles han sido sus éxitos
o realizaciones más destacadas? ¿A qué dedica su tiempo libre?
¿Qué espera usted de la vida? ¿Tiene alguna pregunta? Las preguntas
que tú hagas al entrevistador deberán estar relacionadas de
alguna manera con la empresa y el puesto a cubrir. A menudo,
las preguntas que formules serán más importantes para el entrevistador
que las que él te haga a ti.
5. Recomendaciones de última hora
Asegúrate del lugar y de la hora de la entrevista, así como
del nombre de tu entrevistador;
Sé puntual. Si por alguna razón de peso sabes que vas a llegar
tarde, comunícaselo cuanto antes a la persona que te va a entrevistar;
Cuida tu indumentaria e higiene personal. Viste de manera correcta,
de acuerdo con tu personalidad, pero sin ser demasiado informal
o extravagante;
Lleva dos o tres copias de tu CV. y asegúrate de que podrás
justificar todos los elementos del mismo;
Durante la entrevista: Saluda a la persona que te va entrevistar
con su nombre, mirándole a los ojos, y apretándole la mano;
Da una imagen de naturalidad y de confianza en ti mismo al entrar
al despacho del entrevistador. Adopta una postura relajada,
sin exagerar;
Cuida tu comunicación no-verbal. Procura no manifestar timidez,
tensión, nerviosismo, agresividad, impaciencia o dudas;
Abstente de fumar aunque seas fumador y te lo ofrezcan;
Mantén la atención en todo momento. Un aparente desinterés en
algún momento de la entrevista se puede asociar al puesto de
trabajo e incluso a la propia empresa;
Convence a tu interlocutor de tus cualidades y demuéstrale tu
interés y entusiasmo por trabajar en su empresa;
Recuerda que en la primera entrevista, lo más importante es
el puesto de trabajo al que quieres acceder y no el salario,
ni las vacaciones y permisos;