1. Introducción
¿Es la edad un inconveniente a la hora de encontrar trabajo?
¿O por el contrario debe valorarse las aptitudes que confiere
la experiencia?
Empresas, sectores y la propia sociedad adoptan distintas posturas
ante la edad en el trabajo. La mayoría de las empresas piensan
que la edad sí es un gran inconveniente en la búsqueda de trabajo,
así lo entiende al menos Carlos del Cerro, Consejero Delegado
de MRI-Humana.
En cambio, en otros lugares no se suele ser tan radical. En
Asia, por ejemplo, la edad se considera un valioso atributo,
ya que implica experiencia y sabiduría. En China, a muchas personas
se las califica de Tesoros Nacionales por su edad. A pesar de
ello, los jóvenes siguen considerando a la gente mayor menos
atractiva, menos activa y menos vital.
Actualmente, el mensaje que se quiere transmitir está claro:
"Ofrece una imagen joven, actúa de forma joven e intenta que
nadie adivine tu verdadera edad". Y esto es lo que persiguen
con verdadera ansiedad los mayores de 40 años que buscan empleo.
Sin embargo, ser joven también tiene sus desventajas y existen
puestos especialmente diseñados para aquéllos recién salidos
de la universidad. Hay empleos con sueldos que no podrían mantener
a una familia con hijos. Pero también existen puestos para los
que no se exige una edad determinada y para los que lo importante
es encontrar a alguien verdaderamente rentable para la empresa.
Para estos últimos, la experiencia, la energía y el entusiasmo
del candidato es en realidad lo que cuenta.
2. Experiencia
Lo importante de la experiencia no es tanto lo que se ha hecho
en el pasado o lo que se ha conseguido hasta ahora, sino la
autoconfianza que se desarrolla cuando uno ha vivido determinadas
situaciones de empresa. Se trata de que los conocimientos que
posees te ayuden a reconocer posibles peligros o riesgos, así
como la forma de evitarlos, de modo que se emplee la mínima
cantidad de energía y recursos para conducir a la empresa hacia
sus objetivos. Se trata también de saber reconocer los puntos
fuertes y débiles de uno mismo y saber cómo recompensar los
débiles y reforzar los fuertes, para lograr alcanzar el máximo
rendimiento. Significa que el empleado potencial no debe sólo
demostrar profesionalidad en su área funcional, sino que puede
entrar en una compañía que no le dará tiempo -o le dará el mínimo-
para aprender qué debe hacer para conseguir los resultados esperados.
Esto es lo que significa tener una experiencia útil.
3. Energía
La gente joven tiene energía. A veces no se aprovecha debidamente,
ya que, entre otras ilusiones, muchos jóvenes creen que su caudal
de energía no tiene límite. Por otro lado, si la persona tiene
suficiente energía para realizar toda su jornada laboral (que
muchas veces alcanza unas 12 ó 14 horas), viajar y cumplir con
otras obligaciones del trabajo, y aún tener más para ofrecer
a su familia y amigos, entonces esta persona tiene suficiente
energía para el puesto de dirección más exigente. Además, es
importante saber conservarla, utilizando la delegación: delegando
trabajo a aquellos que pueden realizarlo o a quien deba hacerlo
para su desarrollo personal en la empresa.
4. Entusiasmo
No debe infravalorarse la euforia y la alegría que emana de
uno mismo al contemplar el futuro con éxito. Se trata del deseo
de probar nuevas experiencias, aprender nuevas cosas y, sobre
todo, no temer equivocarse. Es contagioso. Inspira a los demás
a unirse en la actividad. Y demuestra cómo puede convertirse
el potencial de una persona en una realidad cuando se combinan
esfuerzo e imaginación. Éstas son las tres cualidades más importantes
que un candidato puede ofrecer, sin importar la edad que tenga.
Darse cuenta de que estos son los requisitos esenciales y creer
en ello eliminará la discriminación existente contra la gente
de edad.
5. Propuestas
Desde el Gobierno: "Nadie debe ser discriminado en razón de
su edad, porque no es cierto que no se pueda aprender pasados
los 50 años, o que la experiencia no constituya un gran valor,
ni que exista una cantidad fija de trabajo, ni que los mayores
deban dejar sitio a los trabajadores fuertes, porque una economía
fuerte y estable necesita el trabajo de todos", según el presidente
del Gobierno, José María Aznar en el seminario La Seguridad
Social: Una parte de la Historia de España, donde se conmemoró
los 100 de la Seguridad Social en nuestro país. Se centró en
una propuesta que permitiese que los trabajadores mayores de
65 años pudieran elegir si deseaban seguir trabajando. Con esta
medida se pretende aliviar el envejecimiento de la población
española.
Otras medidas son: Programas de formación y reciclaje a la población
activa mayor de 45 años Medidas fiscales que primen a las empresas
que formen y contraten a estos trabajadores…
6. La vida laboral
En España hay más de dos millones de parados, y la izquierda
política y sindical considera prioritaria su colocación frente
a la prolongación legal de la edad laboral. La edad media de
jubilación en España es de 62,5 años (retroceso motivado por
las prejubilaciones).
La caja única de la Seguridad Social no peligra, siempre que
se crezca por encima del 2,5% de forma sostenida. Por su parte,
el Círculo de Empresarios propone, en el documento
El estado de bienestar: las bases del problema, recortar las
prestaciones sociales y retrasar la vida laboral (la cifra más
mencionada son los 70). Todos coinciden en que la formación
es clave.