1. Introducción
Si se pregunta a cualquier grupo de profesionales ¿qué hacen
los líderes?, las respuestas suelen ser de la más variada índole.
Los buenos líderes: fijan la estrategia, motivan al equipo,
desarrollan una misión y crean una cultura corporativa Sin embargo,
cuando se pregunta ¿qué deben hacer los mejores líderes?, si
el grupo está compuesto por profesionales experimentados, es
probable que la respuesta sea unánime: la principal misión del
líder es conseguir resultados. La búsqueda de una receta mágica
que explica lo que los líderes pueden y deben hacer para impulsar
a su gente a dar lo mejor de sí misma es eterna. Aun así, muchas
personas y organizaciones no acaban de encontrar el liderazgo
que necesitan. Una razón es que hasta muy recientemente, no
existían investigaciones válidas que demostraran con exactitud
los comportamientos de liderazgo ligados a resultados positivos.
2. Los seis estilos de liderazgo
Ninguno de los seis estilos representa una sorpresa para las
personas acostumbradas al día a día del lugar del trabajo.
- Los líderes coercitivos demandan conformidad inmediata
- Los líderes afiliativos fomentan lazos afectivos y relaciones
armónicas con su gente
- Los líderes participativos crean consenso a través de la participación
- Los líderes imitativos esperan excelencia y autonomía de su
equipo, y Los líderes comunicadores desarrollan a su gente para
el futuro.
A pesar de ello, una nueva investigación hecha por la consultora
Hay/McBer, basándose en una muestra aleatoria de 3.871 directivos
seleccionados de una base de datos compuesta por más de 20.000
en todo el mundo, ayuda mucho a resolver el misterio. Esta investigación
identificó seis estilos de liderazgo distintos, cada uno con
su raíz en un componente diferente de la inteligencia emocional.
Estos estilos, analizados de forma individual, parecen tener
un impacto directo y real sobre el ambiente de trabajo de la
compañía, división y equipo y, a su vez, sobre sus resultados
financieros. Y quizás, el descubrimiento más importante: la
investigación indica que los líderes que obtienen los mejores
resultados no dependen únicamente de un estilo de liderazgo
en particular, sino que tienden a utilizar la mayoría de estos
estilos a lo largo de un período determinado -de forma armoniosa
y graduada- en función de la situación del negocio. Se puede
entonces plantear el parecido entre los estilos y los palos
de golf que un profesional lleva al campo. A lo largo del partido,
el jugador elige los palos en función de las particularidades
del hoyo. A veces, su decisión es más difícil, pero en la mayoría
de los casos es automática: el jugador intuye el reto por venir,
rápidamente saca la herramienta adecuada, la emplea con elegancia.
Del mismo modo, trabajan los líderes de alto impacto.
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